Jornada 2017

PRIMERA JORNADA EN VENADO TUERTO

Banco Farmaceutico

Se realizó la Jornada de Donación el 16 de septiembre. Además de la jornada en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se hizo por primera vez en Venado Tuerto!.

Los resultados fueron:

SEDE ENTIDADES FARMACIAS CANTIDAD DONADA TOTAL EN $ ASISTIDOS VOLUNTARIOS
CABA 9 29 1651 73.498 414 78
VENADO TUERTO SANTA FE 2 10 773 40.510 49 20
           
TOTAL ARGENTINA 50 46 2023 137.167 1574 104

 

 Colocamos a continuación testimonios de la jornada que fue muy valiosa en experiencias y por los resultados obtenidos.

JDM – Buenos Aires

Un sábado de septiembre en Buenos Aires, soleado, agradable, casi avisando que llega la primavera. Primavera que va brotando en 29 farmacias de la ciudad, donde desde temprano van llegando los primeros de los más de 80 voluntarios que invitarán a la gente a colaborar con 9 entidades que asisten a cientos de personas en situaciones de vulnerabilidad social: discapacitados que necesitan formación, personas que viven en la calle, chicos que no pueden estar con sus padres, madres adolescentes solteras que luchan para criar a sus hijos. Todos ellos recibirán en un momento un medicamento que necesitan, gracias a alguien que, invitado por un voluntario que le contó de su existencia, colaboró con ellos.

Una historia que comienza casi un año antes, apenas terminó la jornada anterior, un grupito de amigos que trata de organizar lo mejor posible todo lo relacionado al gesto. Comenzamos con las visitas a las entidades con una encuesta que comienza preguntando si quieren volver a participar (siempre es un sí agradecido) y conocer si sus necesidades de medicamentos son las mismas del año anterior. Luego visitar a las farmacias que ya llevan años colaborando y cada año lo hacen con mayor alegría y conciencia. Mantener las redes sociales, que este año nos involucró con un montón de voluntarios (casi la mitad de los voluntarios este año se anotaron vía facebook!) que conociéndonos a través de comunicar lo que vamos haciendo responden con su adhesión a la jornada. El contacto con los antiguos voluntarios, buscar a los nuevos, todo lo logístico para el día de la jornada, y un largo etcétera de cosas!

No sabemos si el resultado final son los 1.651 medicamentos donados, equivalentes a más de 73.000 pesos  (casi 3.500 euros), o la experiencia que vivieron los que participaron. Lo podemos juzgar luego de leer lo ellos dicen.

Un gran desafío y varias sorpresas

El mayor desafío es la búsqueda de voluntarios: serían ideales más de cien! Pero este año apenas pudimos superar los ochenta. La mayoría estuvo en cada farmacia solo en su turno. Evidentemente debemos mejorar la comunicación y mucho. Siempre se comienza la búsqueda por los más cercanos, los amigos, y luego amigos de amigos.

Pero este año tuvimos algunas sorpresas. Por primera vez más de la mitad de los voluntarios no son amigos del movimiento Comunión y Liberación que siempre se une a nuestro gesto. Muchos son absolutamente desconocidos a nivel personal. ¿Y de dónde salieron?: se anotaron directamente desde Facebook. Realmente nos sorprendieron las redes sociales. Nosotros vamos subiendo fotos y comentarios de lo que vamos haciendo, que no es mucho, y la gente muestra su aceptación. Pero es más fácil poner un “me gusta” que donar concretamente unas horas de un sábado para otros. La verdad que a priori uno pensaría que sería indispensable un contacto personal, pero no. Creo que pudimos constatar lo que dijo el Papa Francisco hace unos años: “En este mundo, los medios de comunicación pueden ayudar a que nos sintamos más cercanos los unos de los otros, a que percibamos un renovado sentido de unidad de la familia humana que nos impulse a la solidaridad y al compromiso serio por una vida más digna para todos.”. Y fue así, una gratísima sorpresa!

Pero por supuesto no todo fue “virtual”. Muchos se involucraron, las mismas entidades también aportaron voluntarios. Del hogar Padre Moledo, que alberga madres adolescentes solteras, vinieron varias chicas, colaboradores y la directora del hogar. No es de extrañar, unos días antes en un almuerzo que organizamos vinieron y contaron que son como una gran familia.

Un nuevo lema…

Este año, luego de mucho hablar del tema, estrenamos un lema que nos pareció sintético y amplio, al mismo tiempo: “Donar-Nos hace bien”. Pensamos que refleja las dos dimensiones de dar y recibir, que creemos es la base de la experiencia del Banco Farmacéutico. Pero veamos mejor que cuentan los que lo vivieron: Qué experiencia hicieron?. Más de ochenta voluntarios significan más de ochenta historias. Solo conocimos algunas, y aun así no podemos contarlas todas. Veamos algunos ejemplos:

“Hoy participé de la Jornada de Donación de Medicamentos organizada por el Banco Farmacéutico en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Su lema, “Donar-Nos hace bien”, fue un hecho. Prueba de ello es la alegría que queda al final de la jornada, y la de tantos vecinos que colaboraron generosamente. Entre ellos, me sorprendió gratamente una señora que, con bastón, fue hasta la casa y volvió para donar.” Pedro 

“Claro que si…es una tensión interesante…como la vida misma quizás. Ya que una pasa de la decepción cuando no te dan ni bola a la alegría del pequeño gesto de una señora que como puede da algo. Y es lo mismo que la vida porque es la misma decepción que experimento cuando algo no me sale bien confiando solo en mis fuerzas o “habilidad ” y alegría de ver que Él se muestra en las pequeñas cosas; porque Él hace TODO!!!. Gracias a ustedes por todo el tiempo y esfuerzo que hacen para que nosotros vivamos algo así.” Eliana 

“Gracias por permitirme colaborar. Fue muy Feliz mi mañana haciendo algo tan útil. Una alegría para participar. Voy a tratar de visitar el Hogar ya que tanto hablé de él durante esta mañana, me dieron muchas ganas de conocerlo”.  Claudia

“Está propuesta es bellísima. Participar me ayuda  a intentar mirar a los demás con la ternura que fui mirada en mi vida y en esta experiencia vuelvo a ser salvada.” Amparo

“Por empezar apenas llegué a la farmacia que me asignaron me recibieron muy bien, desde el de seguridad hasta el jefe de turno. Tengo que admitir que me daba vergüenza acercarme a la gente, era mi primera vez.  Gracias a mi compañera, quien me hizo sentir muy cómoda y ya tenía experiencia, me fui soltando más.

La predisposición de la gente me maravilló, algunos iban a esa farmacia por la cercanía que tiene con el Hospital Británico, por lo que iban a comprar algún medicamento que les habían recetado y ver cómo se sumaban a colaborar fue muy gratificante. Me llevo una doble impresión, por un lado creo que muchos no entendieron el fin en sí mismo pero aún así aportaban su granito de arena, que no es poco! Hubo quienes no quisieron o no pudieron, pero de muchos de ellos me llevo la buena aceptación que tuvieron para con nosotras, recibiendo el folleto informativo o mirando nuestras pecheras con curiosidad.

La sencillez, la humanidad, el ponerse en el lugar del otro por un segundo, fue increíble. Qué lindo es encontrarse de esa forma con la gente, porque más allá de todo somos parte de lo mismo, somos hermanos. Gracias por la oportunidad y felicitaciones y un gran saludo a todos los que formaron parte.” Romina

Este año fui un poco engripada, pero la verdad ni lo sentí, el Señor ayudó hasta con la salud!

La frase que me salía del corazón al ver lo que pasaba era: “cada uno entrega lo mejor que tiene”. Así fue desde que llegué a la farmacia Danesa. Justo me tocó una farmacia con dependientes muy interesados en la Jornada, amabilísimos y bien dispuestos a ayudar, es verdad.  

Como es una farmacia muy concurrida y donde la gente espera bastante para que le preparen los remedios, podíamos hasta charlar con algunos. Una de ellas fue Hilda, una señora jubilada que venía a buscar los remedios para su marido ya postrado. Se llevaba 1700 pesos (NdelR: cerca de 100 euros) de remedios y pañales. No quiso privarse de ayudar, “aunque sea lo más baratito, pero esto que ustedes hacen merece apoyarse”. Charlamos y ambas, Ana y yo, nos llevamos la sencillez y entrega de esta señora. 

También ver a matrimonios jóvenes con chicos en cochecito, llenos de gastos, que decidían donar. Nos sucedió con varios. Se veía que quien más pasa necesidades comprende y se identifica más fácil con quien pide.

Párrafo aparte merecen los jóvenes que vinieron como voluntarios en el horario en que yo estaba: Ana y Ezequiel y Chiara. Los tres fueron ejemplo de lo que decía al principio, cada uno quería dar lo mejor que tenía: el que se animaba a hablar y pedir, se preparaba y cuando estaba listo lo hacía, a quien le daba mucha vergüenza pedía ocuparse de otras cosas: llevar números, anotar, pispear a ver a quién podíamos ir a ofrecerle la Jornada.

En síntesis, cuando se nos da la oportunidad podemos hasta ser espectadores sorprendidos de lo bien que está hecho nuestro corazón. Por eso, les agradezco infinitamente que sean quienes dan el puntapié para que esto pueda suceder”. Alicia

Conclusión

El resultado final, ¿habrán sido solo los medicamentos recolectados? Parece que no. Tantos encuentros, también alguna aridez o indiferencias. Pero siempre nos desafía la realidad. “La vida es bella porque cada día se da la posibilidad de relación con el Misterio, y todo puede convertirse en un desafío para descubrir esta relación y para obtener de ella una ganancia para uno mismo.”